PAPÁ, ¡ANÍMAME!

PAPÁ, ¡ANÍMAME!

 

En la iniciación deportiva tiene un papel muy relevante el “triángulo deportivo” formado por el entrenador, el deportista y los padres.

Los padres, en nuestro entorno, acostumbran a delegar la educación deportiva de sus hijos en un club o escuela deportiva. Sin embargo, esto no significa que ellos no deban colaborar en una serie de tareas. Siguiendo el trabajo de De Knop y cols. (1994), podemos decir que las funciones más importantes de los padres en la iniciación deportiva son:

  • Favorecer la participación deportiva de los niños/as:

– Informándolos sobre las diferentes posibilidades de practicar el deporte.

– Animándolos a la participación sin presionarlos.

– Actuando como modelos que llevan una vida activa.

  • Ayudar a sus hijos/as a que decidan cómo practicar el deporte: Es fundamental que los jóvenes elijan según sus preferencias y que los padres les ayuden a analizar las consecuencias de su decisión.
  • Ayudar en la elección del deporte a partir de dos principios básicos: cada niño es importante, cada niño es diferente. Los padres deben ayudar en la elección del deporte teniendo en cuenta:

– Las características del niño (condición física, autoestima, autoconfianza…).

– Las características del deporte (recreativo, competitivo, individual, de equipo, de resistencia, de precisión…).

– Calidad educativa de los monitores y entrenadores.

– Consideraciones prácticas (proximidad del club, cuota económica, actividades extradeportivas del club…).

  • Facilitar la participación deportiva y la elección de un club: Analizar si lo que ofrece un club corresponde a sus deseos y expectativas.
  • Mostrar interés por las actividades deportivas de los hijos/as: Escuchar a los hijos, dar consejos, felicitarlos cuando se produce una mejora o preocuparse por ver cómo se lo pasa el niño más que por los resultados que obtiene.
  • Asegurarse que los niños/as practican el deporte de una manera saludable: La educación deportiva debe poner énfasis en la diversión y en el esfuerzo para hacerlo lo mejor posible, evitando la presión de los resultados inmediatos.
  • Ayudar en las tareas logísticas del club o escuela deportiva: Asistir a los entrenamientos y partidos, comprobar la progresión deportiva de sus hijos o colaborar en diferentes tareas dentro del club.

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Si eres padre o madre y tu hijo/a practica un deporte, no olvides las recomendaciones que nos dan Gordillo (1992) y Smoll (1986) para conseguir que tu hijo/a disfrute del deporte:

  • Acepta el papel del entrenador: No tienes que sustituir al entrenador ni interferir en su trabajo. Es importante que el entrenador tenga tu confianza.
  • Acepta los éxitos y fracasos de los hijos: Lo importante es que te preocupes de que tus hijos se lo pasen bien y jueguen cada vez mejor.
  • Muestra una dedicación e interés adecuados: No es recomendable ignorar la práctica deportiva de los hijos ni estar excesivamente implicado en ella.
  • Ayuda a que los hijos tomen sus propias decisiones: Es bueno hacer sugerencias pero son ellos los que tienen que tener su propio criterio y elegir su itinerario deportivo.
  • Sé un modelo de autocontrol para tu hijo/a: Tu conducta siempre será imitada por tus hijos. Es importante que no pierdas el autocontrol con los árbitros o adversarios en las competiciones.

 

Cristina Bernabé

Psicóloga Deportiva

 

Referencias bibliográficas:

De Knop, P., Wylleman, P.,Theeboom, M., De Martelaer, C., Van Puymbroeek, L. y Wittock, H. (1994). Youth-friendly sport clubs. Bruselas: VubPress.

Gordillo, A. (1992). Orientaciones psicológicas en la iniciación deportiva. Revista de Psicología del Deporte, 1, pp. 27-36.

Smoll, F.L. (1986). Coach-parent relationships: enhancing the quality of the athlete’s sport experience. En J.M. Williams (Ed.): Applied sport psychology, pp. 47-58. Palo Alto, Ca.: Mayfield.

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