¡Desestrésate!

 

¡Desestrésate!

Como anuncié en el artículo anterior, hoy daré unos consejos para manejar el estrés.

Para poder controlar nuestro estrés primero de todo tenemos que saber qué es. Así pues, definimos el estrés como una respuesta normal del organismo frente a situaciones nuevas, buenas o malas, que obligan al cuerpo a adaptarse a ellas.

El estrés es una respuesta normal de la vida de toda persona y en niveles bajos es bueno, ya que te motiva y puede ayudarte a ser más productivo. Sin embargo, demasiado estrés o una respuesta demasiado fuerte al estrés puede ser perjudicial para nuestra salud. Es importante detectar a tiempo sus síntomas, tratarlo y así evitar posibles repercusiones tanto a nivel psíquico como físico.

 

Los síntomas más característicos del estrés son:

SINTOMAS FÍSICOS

  • Dolores de cabeza (persistentes y a veces incapacitantes).
  • Alteraciones digestivas (estreñimiento ocasional, diarreas…).
  • Contracturas musculares (las cervicales o la espalda suelen ser las zonas más afectadas).
  • Trastornos del apetito (anorexia, bulimia…).
  • Palpitaciones (la salud cardiovascular puede resentirse).
  • Cansancio persistente (disminuye la actividad del afectado).

 

SÍNTOMAS PSÍQUICOS

  • Consumo excesivo de alcohol, tabaco, azúcar, chocolate, café… (Los estimulantes son desfavorables para combatir el estrés).
  • Dificultad para relacionarse (algunas personas estresadas tienden a encerrarse en su propio mundo).
  • Hiperactividad (otras personas creen que sólo consiguen calmarse aumentando su actividad).
  • Falta de organización (lo que repercute negativamente en la vida laboral o académica).
  • Apatía (desaparecen las ganas de todo).
  • Agresividad (es frecuente que alguien con estrés se vuelva más irascible).

 

SÍNTOMAS DE COMPORTAMIENTO

  • Insomnio ocasional (dificultad para conciliar el sueño durante un periodo concreto).
  • Ansiedad (sensación de pérdida del control de la vida personal).
  • Irritabilidad (aumentan las discusiones en el entorno del enfermo).
  • Descenso de la libido (las relaciones con la pareja pueden verse afectadas negativamente).
  • Dificultad para concentrarse (en el trabajo, en el colegio… la productividad baja).
  • Baja autoestima (algunas personas se minusvaloran en estas situaciones).

Si padecéis muchos de los síntomas comentados anteriormente es importante que visitéis un médico lo antes posible, ya que él os recomendará el tratamiento más adecuado en vuestro caso. Pero si todavía no han aparecido estos síntomas podéis realizar una serie de conductas para evitar que aparezcan.

A continuación encontraréis unas breves recomendaciones que promulga la Sociedad de Prevención FREMAP para lograr controlar el estrés de una manera práctica y efectiva:

 

1.       Conocerse a sí mismo: Aprender a reconocer las reacciones frente al estrés y verlas como un aviso.
2.       Investigar las causas: Precisar las causas inmediatas del estrés. ¿Trabajo, familia, dinero? Puede ser que nos estemos exigiendo demasiado.
3.       Aprender a relativizar: Tal vez el estrés se dé por cosas que pronto se olvidan. No debemos acelerarnos por pequeñas preocupaciones. Sólo son preocupaciones, no catástrofes.
4.       No formular casos hipotéticos: No atormentarse por los “y si…”. En la mayoría de los casos, nos preocupamos en exceso por situaciones que nunca llegan a suceder.
5.       Aprender a respirar adecuadamente: No perder la cabeza sobre lo que no tiene remedio. Respirar profundamente, poner en prácticas algunos ejercicios respiratorios puede resultar altamente      efectivo.
6.       Buscar compensaciones: Si se está pasando mal en el trabajo, buscar apoyo en la familia; y recurrir al trabajo si lo que falla es la vida familiar.
7.       Delegar las responsabilidades: Dar y aceptar el apoyo social. Compartir las cargas.
8.       Abarcar sólo lo que se pueda: Ser realista y evitar luchar contra fantasmas.
9.       Mantenerse en forma: Realizar ejercicio de forma regular para liberar energía, evitar el alcohol y el tabaco, mantener una dieta equilibrada, dedicar tiempo al descanso y dormir las horas necesarias.
10.   Valorar y asumir la situación: Cambiar lo que se pueda cambiar. Aceptar lo que no se pueda, e intentar una compensación si la situación es seria o duradera.

 

Tened en cuenta que no todo el estrés es malo. Hablar en público o ver un partido de fútbol puede producir estrés, pero también puede ser divertido. Por eso es importante saber manejar el estrés de forma adecuada, ya que si no lo hacemos nos podremos encontrar con los síntomas comentados anteriormente, y de esta manera no podremos tener un estilo de vida saludable. ¡Manejando el estrés podremos ser más felices y disfrutar de la vida!

 

 

 

 

 

Cristina Bernabé

Psicóloga deportiva

Deja una respuesta

X