¿COMER = ALIMENTARSE?

¿COMER = ALIMENTARSE?

 

Muchas personas piensan que para estar sanos deben comer mucho, otros dicen que sólo lo suficiente y algunos piensan que sólo lo necesario. Pero lo cierto es que no sólo debemos comer, sino también alimentarnos.

Nuestro cuerpo necesita alimentos de 3 a 5 veces al día para producir los compuestos que requiere. Gracias a investigaciones, sabemos que necesitamos 114 nutrientes básicos al día, entre ellos están los macronutrientes (carbohidratos, proteínas, grasas), micronutrientes (vitaminas, minerales, aminoácidos); y otros que incluyen: fibras, hierbas y otros factores botánicos.

Los excesos junto con los malos hábitos originan el 70% de las enfermedades actuales, como son diabetes, nervios, gastritis, estreñimiento, migrañas, tumores, problemas hormonales, anemia, obesidad, infecciones virales, bacterianas, entre otras. Esto se soluciona logrando un cambio de hábitos y actitudes con respecto a la NUTRICIÓN.

No todos los alimentos son iguales, y no hay uno que proporcione todo lo que tu cuerpo necesita. Por ello hay que comer de todo, para que nuestro cuerpo obtenga lo necesario y se mantenga en perfecto estado.

¿Tienes problemas para consumir una dieta deliciosa, balanceada y saludable? No te preocupes, ¡no eres el único! Nuestras ocupadas vidas pueden hacer que comer de manera consciente y saludable sea difícil. Por eso a continuación te presentamos algunas ideas para mejorar tu alimentación y la de tu familia.

 

– Aprende a cocinar. Cocinar para ti y tu familia te ahorra dinero y te proporciona un máximo control sobre tu dieta. Las tiendas de comida saludable a menudo ofrecen clases de cocina, así como también los hospitales o los programas de educación para adultos.Foods

– Lee la información nutricional y los ingredientes. Muchos platos del menú de los restaurantes y comidas prep
aradas, incluso las que se muestran como “saludables”

pueden ser sorprendentemente altas en calorías además de proporcionar poco valor nutricional.

– Aprende a “calcular a simple vista” las porciones. Muchos de nosotros no llevamos una balanza para alimentos a donde vamos durante el día, lo que hace que el control de porciones sea difícil. Una opción es comparar el tamaño de los alimentos con el tamaño de los objetos que manipulamos día a día. Por ejemplo, una porción de tres onzas de carne o pescado es más o menos del tamaño de una baraja de cartas. Media taza de puré de patatas o de helado es del tamaño de una pelota de tenis.

– Lleva un diario de comidas. Registrar lo que comes puede ayudarte a asegurar que obtienes las calorías y los nutrientes que necesitas. Diarios de comida gratuitos en línea y para dispositivos móviles tales como MyFitnessPal.com, te permiten llevar un registro de los alimentos que comes y establecer metas para consumir la cantidad apropiada de fibras, carbohidratos y proteínas en tu dieta.

– Abastécete de alimentos saludables. Tú y tu familia están 1280px-Spoonful_of_cerealmás predispuestos a comer una dieta rica en nutrientes cuando hay alimentos saludables en casa y listos para comer. Planea las compras con anticipación. Haz una lista antes de dirigirte al supermercado y no compres nunca con hambre.

– Consulta con tu médico y/o nutricionista. Tu médico te dirá cuáles son las comidas que debes evitar, te ayudará a establecer metas realistas acerca de tu peso y te orientará en caso de que necesites suplementos nutricionales. Un nutricionista certificado puede ayudarte a elaborar un plan de comidas saludables y te enseñará estrategias para permanecer fiel al plan a largo plazo.

 

 

No es tan difícil llevar una dieta sana y saludable, pero es importante que adoptes un estilo de vida que dure para siempre, no sirve de nada hacer una dieta estricta durante unos meses si después dejas de comer sano.

Así pues, no lo dudes más y… ¡NO COMAS, ALIMÉNTATE!

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Cristina Bernabé

Psicóloga deportiva

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